Cuando alguien empieza a mirar opciones de ortodoncia, casi siempre aparece la misma pregunta: ¿qué tipos de brackets hay y cuál será el mejor en mi caso?. La respuesta suele sorprender un poco, pero es la más realista que podemos darte: no existe un sistema mejor para todo el mundo. Existe el que mejor se adapta a ti.
En DentalTU, en Fuengirola, hemos visto de todo. Pacientes que llegan convencidos por algo que leyeron en internet, otros que vienen porque a un amigo le fue bien con un tipo concreto y algunos que solo saben que quieren arreglarse los dientes, pero no tienen claro cómo. Por eso hemos preparado esta guía, para que entiendas con calma qué opciones hay hoy en día y qué factores pesan de verdad a la hora de decidir.
Qué son los brackets y por qué hay tantos tipos
Los brackets son pequeñas piezas que se colocan sobre los dientes y actúan como puntos de apoyo para los arcos que los van moviendo poco a poco. El objetivo siempre será el mismo: alinear los dientes y mejorar la mordida. Lo que cambia es la forma de llegar hasta ahí.
No todos los tratamientos son iguales, ni todas las bocas necesitan los mismos movimientos. Con el paso de los años, la ortodoncia fue evolucionando y hoy contamos con sistemas que buscan equilibrar eficacia, comodidad y estética. De ahí viene la variedad actual de brackets.
De qué depende elegir un tipo u otro
La decisión no debería basarse solo en si los brackets se ven más o menos. Desde el punto de vista clínico, hay varios aspectos que influyen mucho más.
- El tipo de maloclusión y la complejidad del caso marcan el camino desde el principio. No requiere lo mismo un apiñamiento leve que una mordida cruzada o una mordida profunda. En tratamientos donde los movimientos deben ser muy precisos, algunos sistemas han demostrado dar un mayor control.
- La edad también cuenta. En niños y adolescentes, los brackets metálicos siguen utilizándose mucho porque el sistema es resistente y funciona bien. En adultos, suele aparecer una mayor preocupación por la estética y por cómo encaja la ortodoncia en el día a día.
- El estilo de vida importa más de lo que parece. Hay quien priorizará discreción, quien valorará revisiones más rápidas o quien necesita una limpieza sencilla porque pasa muchas horas fuera de casa. Todo esto se tiene en cuenta antes de decidir.
Y, por último, el control clínico. Algunos sistemas permiten anticipar mejor los resultados, algo clave en tratamientos largos o complejos.
Tipos de brackets que se utilizan actualmente
Vamos ahora a lo práctico. Estos son los sistemas más habituales y lo que conviene saber de cada uno.
Brackets metálicos
Son los de siempre, los más conocidos. Están fabricados en acero inoxidable de uso médico y el sistema ha demostrado ser fiable durante décadas.
El control del movimiento dental es muy bueno, por eso siguen siendo una referencia, sobre todo en niños, adolescentes y casos complejos. A cambio, son visibles y exigen una higiene cuidadosa, ya que las gomas y los propios brackets pueden acumular placa si no se limpian bien.

Brackets autoligables
Este sistema dio un paso más respecto al bracket tradicional. Aquí no se utilizan gomas para sujetar el arco, sino un pequeño mecanismo que lo mantiene en su sitio.
El arco queda fijado directamente al bracket, lo que reduce el rozamiento. Existen sistemas pasivos, donde el arco se mueve con más libertad, y sistemas activos o interactivos, que aplican presión en determinadas fases del tratamiento.
Muchos pacientes notarán más comodidad al inicio y las revisiones suelen ser algo más rápidas. Aun así, conviene ser claros: no siempre acortan de forma notable la duración total del tratamiento.

Brackets estéticos
Pensados para quienes quieren una opción fija, pero con menor impacto visual.
Los brackets de cerámica tienen un color parecido al del diente y pasan más desapercibidos que los metálicos. Son una buena alternativa estética, aunque el material es algo más frágil y genera más fricción en ciertos movimientos.
Los brackets de zafiro se fabrican a partir de cristal transparente. Mantienen su aspecto durante todo el tratamiento y no se tiñen con el tiempo. Por eso muchos adultos los eligen cuando buscan discreción sin renunciar a la eficacia de un sistema fijo.

Brackets linguales
Son los únicos brackets realmente invisibles, ya que se colocan en la cara interna de los dientes.
La estética es excelente y, con experiencia, los resultados pueden ser muy precisos. Eso sí, la adaptación inicial suele costar un poco más, sobre todo al hablar, y la higiene debe ser muy cuidadosa. El precio también es más elevado, ya que el sistema se diseña de forma muy personalizada.

¿La ortodoncia invisible cuenta como brackets?
Aunque a menudo se meten en el mismo saco, los alineadores transparentes no son brackets. Son férulas removibles que se van cambiando de forma progresiva.
La principal diferencia es que los brackets trabajan de forma continua sin depender del paciente. Los alineadores necesitan constancia y llevarse puestos casi todo el día. En movimientos complejos, los sistemas fijos siguen ofreciendo un control mayor.
Aun así, los alineadores funcionan muy bien en casos leves o moderados y en personas disciplinadas que buscan comodidad y estética.

Qué suele recomendarse según cada caso
De forma general, los brackets metálicos y los autoligables suelen funcionar muy bien en niños y adolescentes.
En adultos que buscan discreción, los sistemas de zafiro, cerámica o linguales suelen encajar mejor.
Cuando el caso es complejo, los tratamientos fijos siguen siendo los más predecibles.
Duración del tratamiento y cuidados
El tiempo de tratamiento depende más del problema a corregir que del tipo de brackets. En cuanto a los cuidados, todos exigen una higiene rigurosa, aunque los brackets fijos requieren algo más de atención diaria y ciertos cuidados con la alimentación.
Precio y valoración personalizada
El coste varía según la duración, la complejidad y el sistema elegido. Por eso no tiene mucho sentido hablar de cifras cerradas sin estudiar el caso. Una valoración individual siempre marcará la diferencia.
Por qué el diagnóstico lo es todo
Elegir brackets solo por estética o por precio puede llevar a errores. Un buen diagnóstico es la base de un tratamiento que funcione y se mantenga en el tiempo. En DentalTU analizamos cada caso con calma para recomendar la opción más adecuada, segura y eficaz.
En resumen
No hay un tipo de brackets ideal para todo el mundo. Cada sonrisa es distinta y cada tratamiento debe adaptarse a la persona que lo lleva.
Si estás pensando en empezar una ortodoncia y quieres una valoración honesta, en DentalTU estaremos encantados de ayudarte. Te explicaremos las opciones con claridad, rigor profesional y un trato cercano, para que tomes la decisión con tranquilidad y confianza.




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